Un número preocupante de jóvenes estadounidenses está recurriendo al endeudamiento de tarjetas de crédito y a esquemas de “compra ahora, paga después” para financiar sus vidas amorosas, lo que revela una tendencia más profunda de tensión financiera mezclada con presión social. Una encuesta reciente realizada por Invoice Home encontró que uno de cada cuatro adultos jóvenes consideraría endeudarse para tener una conexión romántica. No se trata sólo de una cuestión de gasto impulsivo; refleja un cambio en la cultura de las citas, donde la estabilidad financiera percibida se considera cada vez más un requisito previo para la atracción.
El creciente costo de la conexión
Las citas se han vuelto evidentemente más caras, impulsadas por la inflación y la evolución de las expectativas. Las primeras citas ahora promedian $125, y las relaciones establecidas cuestan casi $200 por salida. La presión para mantener una imagen de facilidad financiera se ve amplificada por las redes sociales y la expectativa de experiencias seleccionadas: cenas caras, conciertos y salidas lujosas. Como explica la planificadora financiera Shannah Game, “Pedir prestado para impresionar a alguien generalmente proviene de un lugar muy humano… Pero gastar puede crear una sensación temporal de confianza y conexión”.
El problema va más allá de la mera extravagancia. Muchos están utilizando BNPL para cubrir costos básicos de citas, lo que refleja una tendencia más amplia de estadounidenses que utilizan estos servicios para necesidades como comestibles. Mientras tanto, algunas personas gastan cientos, incluso miles, en citas que no conducen a conexiones duraderas. Este ciclo está alimentado por la soledad y el miedo a perder un posible partido debido a deficiencias financieras percibidas.
Por qué esto es importante: escasez, presión social y ansiedad financiera
Esta tendencia no es simplemente un gasto irresponsable; es un síntoma de presiones económicas y sociales más profundas. Una parte significativa de la Generación Z (41%) y los millennials (43%) ya están utilizando BNPL para permitirse citas, lo que pone de relieve que las citas son cada vez más inaccesibles para quienes no tienen ingresos disponibles. Esto plantea dudas sobre si el estatus financiero se está convirtiendo en un guardián de las relaciones románticas.
La disposición a endeudarse para tener citas subraya cuán profundamente la necesidad de pertenencia influye en las decisiones financieras. La carga financiera añade estrés a una generación que ya lucha contra la incertidumbre económica. Esto puede conducir a hábitos de gasto insostenibles y a una dependencia del crédito, exacerbando aún más la inestabilidad financiera.
Pasos prácticos para evitar las deudas de citas
Los expertos sugieren varias estrategias para mantener la estabilidad financiera durante las citas:
- Crea un presupuesto para citas: Saber cuánto puedes gastar cómodamente cada mes es el primer paso.
- Busque ofertas y descuentos: Utilice plataformas como Groupon, LivingSocial y tarjetas de regalo con descuento para reducir costos.
- Prioriza las experiencias sobre la extravagancia: céntrate en fechas que enfaticen la conexión y la conversación en lugar de salidas costosas.
- Abordar la ansiedad financiera subyacente: Reconocer que la deuda nunca debe usarse para asegurar afecto. Construir una relación más sana con el dinero es crucial.
En última instancia, el enfoque más sostenible implica honestidad financiera y centrarse en la conexión genuina por encima de las demostraciones superficiales de riqueza. La voluntad de priorizar la estabilidad financiera indica madurez emocional y alinea los valores de manera más efectiva.
En conclusión, la tendencia creciente a la datación de la deuda refleja una crisis más amplia en la educación financiera y las expectativas sociales. Abordar esta cuestión requiere un cambio hacia prácticas de citas más realistas y un mayor énfasis en el bienestar financiero.


























