Un estudio reciente publicado en Science confirma lo que muchos dueños de perros sospechan: algunos perros escuchan activamente las conversaciones humanas para ampliar su vocabulario. Los investigadores encontraron que un grupo selecto de perros, denominados “Aprendices de palabras dotados”, demuestran habilidades de adquisición del lenguaje comparables a las de un niño humano de 18 meses.

Cómo los perros aprenden escuchando

El estudio reveló que estos perros pueden detectar nuevas asociaciones de palabras (específicamente, etiquetas de objetos como juguetes) simplemente escuchando a sus dueños hablar sobre ellas. Este aprendizaje se produce incluso cuando el objeto está oculto, siempre y cuando el propietario dirija la atención hacia él.

El hallazgo clave: los perros no solo responden a órdenes como “siéntate” o “trae”, sino que también aprenden activamente los nombres de los objetos a través de la observación pasiva. Un perro destacado, un border collie de 7 años llamado Basket, ya conocía más de 200 nombres de juguetes y aprendió hasta 12 nuevos en una sola semana. Estos recuerdos duraron al menos dos años, demostrando una notable capacidad para categorizar y retener información.

La rareza de los perros ‘superdotados’

Si bien es fascinante, los investigadores enfatizan que esta habilidad no es universal. El estudio encontró que estos perros “dotados para aprender palabras” son excepcionalmente raros, probablemente debido a una combinación de genética y experiencias de vida específicas. Sin embargo, la evidencia anecdótica de dueños de perros sugiere que el fenómeno es más común de lo que se pensaba anteriormente; Según se informa, algunos perros reaccionan a las discusiones sobre elementos específicos recuperando el juguete correspondiente.

Esto plantea preguntas sobre cuánto de nuestras conversaciones los perros realmente entienden. También destaca el potencial de los perros para aprender mucho más de lo que suponemos si se les da la oportunidad.

Influencia de la raza y el entrenamiento

Los border collies parecen sobrerrepresentados en los estudios de inteligencia, un reflejo de su crianza histórica para tareas complejas. Los instintos naturales de pastoreo de la raza pueden contribuir a su flexibilidad cognitiva.

Los adiestradores de perros sugieren que la interacción verbal constante es crucial para el desarrollo del lenguaje. Los perros aprenden asociando palabras con objetos o acciones, y la comunicación regular puede mejorar esta capacidad. Algunas razas, como los perros perdigueros, pueden destacarse en el reconocimiento de sustantivos, mientras que otras, como los schnauzers, muestran preferencia por los verbos.

En última instancia, el estudio sugiere que la limitación puede no estar en la capacidad de los perros para aprender, sino más bien en el comportamiento humano: el grado en que nos involucramos activamente con nuestros perros en una comunicación significativa.

Los hallazgos subrayan la complejidad de la inteligencia canina y abren nuevas vías para la investigación de la cognición animal.