Beber en exceso puede provocar disfunción eréctil temporal, conocida coloquialmente como “polla de whisky”, un fenómeno que experimentan muchos hombres. Si bien a menudo es vergonzoso, es un efecto secundario común del consumo de alcohol. El problema no se limita al whisky; El vodka, la ginebra o cualquier bebida alcohólica pueden contribuir.

Cómo el alcohol afecta la función sexual

Lograr una erección es un proceso complejo: la excitación, las señales cerebrales, el flujo sanguíneo y los vasos sanguíneos relajados son todos cruciales. El alcohol interfiere con cada paso. Afecta la concentración, deprime el sistema nervioso, ralentiza la actividad cerebral, deshidrata el cuerpo y contrae los vasos sanguíneos, lo que hace que las erecciones sean más difíciles de lograr o mantener. Los mismos problemas también pueden retrasar o prevenir el orgasmo.

El equivalente femenino

Las mujeres no son inmunes. El alcohol reduce la excitación, disminuyendo el flujo sanguíneo a la vagina y al clítoris, lo que resulta en menos lubricación y dificultad para alcanzar el clímax, a veces denominado “clítoris whisky”.

Prevención de la disfunción sexual relacionada con el alcohol

La solución más eficaz es la moderación. Beber menos u optar por bebidas con menor contenido de alcohol, como cerveza o vino, puede reducir el riesgo. También es recomendable tener relaciones sexuales antes de beber, en lugar de después. Es poco probable que los medicamentos de venta libre como Viagra ayuden si el consumo de alcohol es excesivo, ya que requieren suficiente óxido nítrico en los vasos sanguíneos para funcionar.

Más allá del alcohol: otras sustancias

Si bien el alcohol es común, otras sustancias pueden causar efectos similares. Algunos hombres informan disfunción eréctil con un consumo excesivo de cannabis, especialmente si fuman frecuentemente o en dosis altas. La cocaína y el Adderall también pueden alterar la función sexual, lo que a menudo conduce a un aumento del deseo pero a la incapacidad de lograr una erección.

Cuándo buscar ayuda

Los episodios repetidos de disfunción eréctil relacionada con el alcohol podrían indicar problemas subyacentes. El abuso crónico de alcohol puede dañar los nervios esenciales para la función sexual. Si esto se convierte en un problema persistente, es fundamental buscar atención médica o apoyo para el abuso de sustancias.

Qué hacer en el momento

Si sucede, lo mejor es tiempo e hidratación. Los efectos del alcohol sobre el sistema nervioso y el flujo sanguíneo no se revierten instantáneamente. Los socios comprensivos pueden ayudar siendo pacientes y comprensivos. Algunos hombres encuentran que una ducha fría o abrazar a su pareja puede ayudar.

En última instancia, el consumo responsable de alcohol sigue siendo la forma más confiable de evitar esta condición temporal pero frustrante.

Si usted o alguien que conoce está luchando contra el abuso de sustancias o la salud mental, hay recursos disponibles. En EE. UU., llame al 800-662-HELP (4357) para acceder a la línea de ayuda nacional SAMHSA.