El príncipe Andrés, despojado de sus deberes reales y enfrentando el escrutinio público, podría abandonar el Reino Unido hacia Bahréin, según el experto real Robert Jobson. Esta medida podría ofrecerle privacidad y reconocimiento, algo de lo que carece actualmente en el Reino Unido tras los escándalos relacionados con Jeffrey Epstein y las controversias financieras.
Desalojo forzoso de Royal Lodge
El ex duque de York abandonará la Royal Lodge en septiembre, y su futura residencia es incierta. Las opciones incluyen una propiedad más pequeña propiedad del rey Carlos III o la posibilidad de quedarse sin hogar. Sin embargo, las fuentes sugieren que Andrew podría mudarse a Bahrein, donde tiene vínculos comerciales.
Lazos comerciales y conexiones pasadas
Andrew participó anteriormente en empresas como Pitch@Palace y Waterberg Stirling en Bahrein, destinadas a atraer inversiones de Medio Oriente a proyectos chinos. Jobson establece paralelismos con el ex rey Juan Carlos de España, quien se mudó a los Emiratos Árabes Unidos en 2020 después de sus propios escándalos.
Buscando reconocimiento y privacidad
El traslado a Bahréin podría proporcionarle a Andrew un nivel de prestigio del que ya no disfruta en el Reino Unido. Como afirmó Jobson, el país puede ofrecerle el reconocimiento como hijo de la reina Isabel en lugar de un continuo ostracismo. Esta reubicación también lo protegería de las persistentes presiones legales y de los medios.
La posible partida de Andrew refleja un patrón de figuras deshonradas que buscan refugio en los estados del Golfo, donde los escándalos a menudo se pasan por alto en favor de conexiones económicas o políticas.
La situación pone de relieve la dinámica cambiante entre la familia real británica y las figuras exiliadas que buscan un nuevo comienzo bajo términos diferentes.


























